Cuidado y distribución de puntos de almacenaje en tu planta


En el caso de que en su lugar de trabajo necesiten almacenar químicos, estarán conscientes de que si optan por tanques metálicos será clave dar un mantenimiento regular para evitar la formación de óxido y la corrosión del metal.    

Confiar en que los tanques de acero son suficientemente resistentes puede hacernos olvidar que necesitan cuidados para funcionar correctamente. Si no se tiene cuidado, los tanques pueden manifestar oxidación interna y corrosión por las propiedades del contenido mismo, los manejos que pueden dañar sus paredes y hacerlos propensos a esa degradación.  



¿Por qué aparece el óxido? 
En el caso del acero, está formado por aleaciones de hierro y carbono; al exponerse al oxígeno, se forma el óxido férrico con su característico color rojo. El acero inoxidable tiene la diferencia de contener de 12 a 30% de cromo, que al contacto con el oxígeno produce una capa de óxido de cromo que protege y previene la oxidación del resto del acero; su efecto protector durará mientras haya suficiente cromo presente. 

¿En qué afecta el óxido y la corrosión? 
Para consumo humano, la presencia del óxido tiene un cierto umbral de tolerancia, que al rebasarse puede provocar trastornos de salud como vómitos, diarrea y sangrado gástrico.  

En el caso de químicos y sustancias para procesos de transformación, se pueden contaminar y provocar el cambio de sus niveles acídicos y alcalinidad, haciéndolos inútiles para procesos que exigen propiedades específicas.  

La oxidación en los tanques de acero gradualmente pueden generar orificios en las placas que los forman, convirtiéndose eventualmente en fugas.  

Los tanques de acero que se usan para almacenar químicos deben ser tratados para evitar problemas de corrosión y óxido, aplicando una capa rica en óxido de cromo, que ofrezca un sello total. Se manufacturan los tanques con acero inoxidable autentico, que presenta una mayor resistencia ante los químicos, aunque no protege ante la corrosión, por lo que se necesitará limpieza interna periódica, tanto para cambio de químicos y evitar reacciones, como para atenuar el efecto de la corrosión.   

Una vez que se tiene un plan de cuidado de los tanques que almacenarán producto regresamos a una pregunta: ¿cómo distribuir la planta para maximizar el espacio para producto terminado? Especialmente si el producto generado es líquido, se necesita contar con tanques de almacenamiento en distintos puntos de la planta. La labor del equipo de ingeniería será como inicio revisar su balanceo de líneas de producción, asegurar que el inventario en proceso es justo el necesario para optimizar el espacio y mejorar la productividad.   
  
El espacio optimizado en las líneas o células de trabajo será espacio que puede asignarse al inventario de producto final y de materia prima; ayudados por tanques de alta capacidad, podremos contar con soluciones horizontales y verticales para sustancias en volumen. 


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