Conserva las propiedades de tus productos: almacenaje de alta capacidad con tanques de polietileno.


Una de las principales preocupaciones de cualquier rama industrial es encontrar la manera de manejar y almacenar sus químicos y demás productos líquidos con la tranquilidad de que no serán corrompidos por el mismo contenedor. 

En el caso de los alimentos, hay estrictos estándares para no intoxicar a los consumidores; en el caso de ácidos y químicos, las impurezas podrían degradar sus propiedades.

Dependiendo del tipo de sensibilidad y uso, hay tanques en el mercado de distintos materiales y recubrimientos. 



Tradicionalmente se usan variantes metálicas. Para garantizar que no haya fugas y otros desperfectos, deberán contratarse servicios especializados de limpieza y mantenimiento para que en un lapso no mayor a los 5 años se revise su integridad, junto con una revisión de monitoreo a los 2.5 años.

Todo tanque hecho a la medida deberá también apegarse a los estándares de seguridad y depender de un programa de limpieza y mantenimiento, pues con el tiempo pueden presentarse degradaciones en el metal o en el recubrimiento. Aparte de los alimentos, los químicos y ácidos podrían perder sus propiedades y correr el riesgo de echar a perder miles de litros a causa de un tanque corroído, con óxido y la posible manifestación de fugas a causa del deterioro.

Gracias a la entrada de los tanques hechos con moldeo de plástico polietileno, ahora se cuenta con una alternativa práctica y de mejor precio para evitarnos las complicaciones de transporte y mantenimiento de los tanques metálicos. Sus propiedades y el grado alimenticio otorgado por la certificación de la FDA (Food and Drug Administration), nos permiten almacenar distintas sustancias sin afectar su pureza y propiedades

Sean alimentos o materia prima, el plástico polietileno tiene propiedades anticorrosivas y en el caso de tanques construidos con este material, no agrega aromas ni sabores al contenido. Además, es capaz de almacenar líquidos densos y sustancias cáusticas o ácidas. 


Tanques de Polietileno: la evolución del almacenaje


Si tu empresa está planeando una ampliación o actualización de equipo en base a recomendaciones y asesoría experta, es posible que entre los elementos está la manera de almacenar y movilizar líquidos en volumen. 

El dilema se presenta va en línea con el cumplimiento de regulaciones, pero también las consideraciones de costo e instalación. Éste es un buen momento para probar las soluciones de reciente generación en tanques, hechos con polietileno en alta densidad (HDPE)  

Las características que tienen los tanques de polietileno en alta densidad aventajan en conveniencia y practicidad a los tanques metálicos:  

  • Por su construcción y material cuentan con la certificación de la FDA (U.S. Food and Drug Administration Office), por lo que se garantiza que tienen grado alimenticio, asegurando así que el contenido no sufrirá contaminación alguna -No altera el sabor ni el aroma del contenido.

  • El material plástico polietileno es anticorrosivo y a prueba de cientos de sustancias ácidas y cáusticas, protegiendo sus propiedades. 

  • La instalación de un tanque de polietileno es rápida ya que el tanque ya está construido, moldeado de una sola pieza y listo para usarse. Los tanques metálicos son armados en otra ubicación y transportados; en mayores capacidades, se construye a la medida y se arma en el sitio, tomando semanas o meses antes de poder utilizarlo.  

  • Los tanques son capaces de contener líquidos en distintas densidades. Hasta 1.90 kg/dm3 en modelos reforzado.  

  • Incluso considerando un modelo de pared reforzada al 40%, un tanque de 20,000 litros pesa 560 kilogramos, lo cual facilita las condiciones de instalación y transporte. Un tanque de capacidad similar en acero (estándar ISO) pesa 3.6 toneladas sin líquido, por lo que su transporte requiere condiciones especiales y maquinaria pesada. 

Cuidado y distribución de puntos de almacenaje en tu planta


En el caso de que en su lugar de trabajo necesiten almacenar químicos, estarán conscientes de que si optan por tanques metálicos será clave dar un mantenimiento regular para evitar la formación de óxido y la corrosión del metal.    

Confiar en que los tanques de acero son suficientemente resistentes puede hacernos olvidar que necesitan cuidados para funcionar correctamente. Si no se tiene cuidado, los tanques pueden manifestar oxidación interna y corrosión por las propiedades del contenido mismo, los manejos que pueden dañar sus paredes y hacerlos propensos a esa degradación.  



¿Por qué aparece el óxido? 
En el caso del acero, está formado por aleaciones de hierro y carbono; al exponerse al oxígeno, se forma el óxido férrico con su característico color rojo. El acero inoxidable tiene la diferencia de contener de 12 a 30% de cromo, que al contacto con el oxígeno produce una capa de óxido de cromo que protege y previene la oxidación del resto del acero; su efecto protector durará mientras haya suficiente cromo presente. 

¿En qué afecta el óxido y la corrosión? 
Para consumo humano, la presencia del óxido tiene un cierto umbral de tolerancia, que al rebasarse puede provocar trastornos de salud como vómitos, diarrea y sangrado gástrico.  

En el caso de químicos y sustancias para procesos de transformación, se pueden contaminar y provocar el cambio de sus niveles acídicos y alcalinidad, haciéndolos inútiles para procesos que exigen propiedades específicas.  

La oxidación en los tanques de acero gradualmente pueden generar orificios en las placas que los forman, convirtiéndose eventualmente en fugas.  

Los tanques de acero que se usan para almacenar químicos deben ser tratados para evitar problemas de corrosión y óxido, aplicando una capa rica en óxido de cromo, que ofrezca un sello total. Se manufacturan los tanques con acero inoxidable autentico, que presenta una mayor resistencia ante los químicos, aunque no protege ante la corrosión, por lo que se necesitará limpieza interna periódica, tanto para cambio de químicos y evitar reacciones, como para atenuar el efecto de la corrosión.   

Una vez que se tiene un plan de cuidado de los tanques que almacenarán producto regresamos a una pregunta: ¿cómo distribuir la planta para maximizar el espacio para producto terminado? Especialmente si el producto generado es líquido, se necesita contar con tanques de almacenamiento en distintos puntos de la planta. La labor del equipo de ingeniería será como inicio revisar su balanceo de líneas de producción, asegurar que el inventario en proceso es justo el necesario para optimizar el espacio y mejorar la productividad.   
  
El espacio optimizado en las líneas o células de trabajo será espacio que puede asignarse al inventario de producto final y de materia prima; ayudados por tanques de alta capacidad, podremos contar con soluciones horizontales y verticales para sustancias en volumen. 


¿Conoces las normativas que aplican a plantas que manejan sustancias peligrosas?

Basados en recomendaciones de la CENAPRED (Centro Nacional de Prevención de Desastres), se deben considerar las siguientes precauciones para el almacenamiento de productos químicos:  


● El piso debe ser resistente a las sustancias que se van a almacenar.  

● En el caso de que el almacenamiento sea considerable, es conveniente que tenga un desnivel hacia una zona de drenaje, segura y accesible, para evitar la permanencia de cualquier sustancia dentro del mismo en caso de derrame.  

●Todos los recipientes deberán estar perfectamente etiquetados, serán de materiales adecuados y homologados mediante la realización en fábrica de las pruebas correspondientes. Las etiquetas aportan información básica (NOM-018 STPS-2000) cuando se organiza el almacén. 

●  La iluminación debe ser adecuada.  

● Dentro de la zona de almacenamiento debe figurar una nota con normas básicas de seguridad, teléfonos de emergencia, etc.  

● Todos los lugares de almacenamiento deben estar correctamente señalizados con las correspondientes señales de advertencia (tóxico, corrosivo, inflamable), de obligación (utilización de equipos de protección personal) y de prohibición (acceso restringido, no fumar).   

● Las zonas de almacenamiento de sustancias químicas deben estar en lugares frescos, lejos de cualquier fuente de calor excesivo  o ignición. Deben mantenerse limpias y secas, con ventilación adecuada que evite acumulación de vapores.  

●  Los productos especialmente peligrosos como sustancias tóxicas o muy tóxicas, y dentro de esta clasificación las sustancias cancerígenas, mutagénicas o teratogénicas, por sus características particulares, deben almacenarse en lugares especialmente acondicionados con medidas de seguridad particulares y de acceso restringido.  

● Es conveniente tener almacenadas las mínimas cantidades posibles de productos químicos.
  
● Deben hacerse revisiones periódicas para asegurarse de que los contenedores no presentan fugas.   
    
En el sitio CENAPRED podrás encontrar el material completo sobre normativas relacionadas y prácticas preventivas para mantener un lugar de trabajo seguro con manejo de químicos peligrosos. Respecto a seguridad en el trabajo por manejo de sustancias químicas corrosivas, irritantes y tóxicas, puedes encontrar más información en la Nom-009-STPS-1994 de las Normas Oficiales Mexicanas publicada en el Diario Oficial.


Conoce más sobre el almacenamiento de químicos aquí