Consecuencias de la mala administración de proyectos

Un proyecto cien por ciento exitoso se caracteriza por obtener el objetivo proyectado, con los recursos presupuestados y en el tiempo estimado inicialmente. Para lograr que cada uno de esos aspectos se cumplan de la forma deseada, existe un concepto clave: la administración.

Consiste en planificar, organizar, dirigir y ejercer autoridad en las decisiones referentes a los recursos materiales y humanos que hacen posible la realización de un proyecto. Los proyectos de construcción están enmarcados en una serie de leyes y pautas que garantizan su correcta ejecución, particularmente cuando se trata de obras públicas. Así como una administración eficiente conduce a resultados satisfactorios, es lógico pensar que, cuando las riendas de un proyecto no son bien orientadas, los resultados pueden ser catastróficos.

Para que puedas identificar problemas potenciales, y prevenir ese panorama, a continuación te presentamos algunas de las características de un proyecto mal administrado:

Incumple en el tiempo estimado: la entrega tardía de un proyecto o de alguna de sus etapas, tiene diversas consecuencias y la obra deja de ser útil para el contratante. Los materiales incrementan su costo, mayor tiempo de contratación y más egresos por concepto de nómina de colaboradores, son algunas de ellas.

Se sale del presupuesto: Hacer un cálculo impreciso de las necesidades de la obra, no verificar la existencia de materiales con el proveedor contactado o la expiración de un presupuesto emitido harán que el proyecto requiera mayor inversión de la que fue autorizada por el cliente.

Mala logística: No prever proveedor y disponibilidad para el traslado de materiales, personal e insumos hará que tengas que contratarlos a última hora, probablemente a un precio elevado. Es otra forma de incrementar el presupuesto.

No cumple las especificaciones técnicas: Una mala ejecución por parte del recurso humano derivará en que la construcción sea deficiente, haciendo que el proyecto sea acreedor de sanciones y correcciones que implicarán un gasto del que la empresa ejecutora debe hacerse responsable.

Horas extra: Cuando los colaboradores trabajan horas extras, es señal inequívoca de una mala administración del tiempo y del incumplimiento de los objetivos cotidianos, haciendo que durante la recta final cubran tiempos extra, ocasionando para ellos fatiga y bajo rendimiento, y para tu empresa un costo adicional en sueldos.

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